Friday, February 22, 2008

El Prematuro adios de Ronaldo

Por Dr. Luis A. Fernandez

Como seguramente lo sabrán, el pasado miércoles Ronaldo Luiz Nasario de Lima, máximo goleador en la historia de los Mundiales y ariete del Sao Cristovao, Cruzeiro, PSV Eindhoven, Barcelona, Real Madrid, Inter de Milan y Milan, sufrió la tercera lesión de gravedad en sus rodillas. En esta ocasión, el injustamente criticado goleador brasileño sufrió la ruptura del ligamento rotuliano, a lo que surge la pregunta que da esencia a esta columna: su columna de medicina del deporte, mis estimados lectores: ¿QUE ES UNA RUPTURA DEL TENDÓN ROTULIANO?

La rodilla es la articulación más grande del sistema óseo; en ella se unen 3 huesos: el extremo inferior del fémur, el extremo superior de la tibia y la rótula. Constituye una articulación de suma importancia para la marcha y la carrera, que soporta todo el peso del cuerpo en el despegue y la recepción de saltos. Su mecánica articular resulta muy compleja, pues por un lado tiene que poseer una gran estabilidad en extensión completa para soportar el peso corporal sobre un área relativamente pequeña; pero al mismo tiempo debe estar dotada de la movilidad necesaria para la marcha y la carrera y para orientar eficazmente al pie en relación con las irregularidades del terreno.
El tendón rotuliano o patelar es una estructura blanda de aproximadamente 8 a 9 cm de largo por 1 a 1.5 cm de ancho y va desde el extremo distal de la rótula hasta el borde anterior de la tibia (tuberosidad anterior de la tibia) y realmente es el pivote (junto al tendón cuadricipital) del mecanismo flexoextensor de la rodilla.. En el desarrollo de los deportistas, es decir en jóvenes hasta 18 a 20 años existe lo que llamamos la Osteocondritis de la Tuberosidad anterior de la tibia o Enfermedad de Osgood Schlatter, que no es más que la inflamación de la inserción inferior del tendón rotuliano; otras veces, ya en pacientes adultos, se inflama el borde interior de la rótula en su inserción el tendón rotuliano y se le denomina Síndrome de Sinding- Darsen. Esto es importante porque la ruptura traumática del tendón rotuliano es extremadamente poco frecuente, sobre todo en deportistas de alta competición como el caso de Ronaldo. Este punto es lo realmente alarmante, ya que esta lesión fue provocada por la excesiva carga de trabajo a la que están sometidos los futbolistas profesionales, y a la falta de ética de los médicos de los Clubes deportivos, en los cuales prefieren infiltrar al jugador (o sea, inyectar directamente en la articulación medicamentos) para que no sienta dolor y pueda seguir jugando, en vez de dar reposo y el tratamiento adecuado para cada tipo de lesión. Esta es otra de las lesiones que se produce, como lo comentábamos en el artículo pasado, por el exceso de trabajo y el mal tratamiento que se le da a una lesión deportiva cuando ésta apenas inicia. El mecanismo de lesión es simple, simplemente es causea de un exceso de fuerza en la rodilla afectada, lo que resulta en la ruptura de este ligamento, que previamente se encontraba lesionado y no fue tratado adecuadamente.

El tratamiento de este tipo de lesiones es enteramente quirúrgico y consiste en un tenorrafia o sutura del tendón para recuperar sus funciones. Desgraciadamente, el tendón jamás recupera su fuerza y la estabilidad original, lo que orilla a pensar que este es el adiós de la carrera futbolística del mejor goleador del fut bol moderno: Ronaldo.

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Ruptura Fibrilar

¿Por qué no jugará Andrés Guardado contra EUA?
Por
Dr. Luis A. Fernandez

En numerosas ocasiones hemos escuchado en las noticias o leído en los periódicos que algún jugador de fútbol profesional sufrió una ruptura fibrilar. Realmente, lo único que sabemos de esta lesión es que margina al jugador de las canchas por lo menos 3 semanas, y que generalmente ocurre por un exceso de trabajo o por un mal calentamiento previo a un partido o a un entrenamiento. Diferentes organizaciones de fútbol, pero especialmente la UEFA (sin duda, el organismo más poderoso en el futbol mundial, solo un poco debajo de la FIFA) se han quejado sobre la excesiva carga de trabajo a la que los jugadores profesionales son sometidos anualmente. Por poner un ejemplo rápido: Rafael Márquez, capitán de la Selección Mexicana y titular con el FC Barcelona. Rafa tiene que dividir su tiempo este año entre Liga Española, Campeonato de Copa (Copa del Rey), Champions League, eliminatorias mundialistas con la Selección Mexicana, amistosos con la selección Mexicana y, si así lo decido Hugo Sánchez, Olimpiadas en Pekin. A todo esto hay que sumarle los entrenamientos, que generalmente se realizan a diario. Así que Rafa, en un mes cargado de actividad futbolística, podría jugar por lo menos 7 partidos en un mes, esto es, un partido de alto rendimiento cada 4 días. Esta carga excesiva de trabajo hace que las lesiones, tanto óseas, musculares y del tejido conectivo (ligamentos, tendones, fascias) sean mas comunes, aún en deportistas de alto rendimiento.

La ruptura o rotura fibrilar se produce cuando las fibras musculares que constituyen un músculo se estiran más allá de sus límites, lo que produce que la membrana que los contienen se rompa y se pierda así la función de esas fibras musculares. Inmediatamente después de la ruptura, se forma un hematoma (una colección de sangre) que es rodeado de edema (inflamación).

Este fenómeno es sumamente doloroso, y generalmente los deportistas lo refieren como un “latigazo” o una “pedrada” en el sitio de la lesión, seguido por dolor. Este tipo de lesiones se pueden clasificar en 3 grados, dependiendo de la gravedad y de la profundidad del hematoma que rodea a la lesión. En el grado I el deportista nota la lesión hasta que el músculo se encuentra en reposo, no existe tanto dolor y solamente molesta al someter al músculo afectado a estiramiento o contracción. En el grado II el dolor es inmediato, se siente una punzada al tocar la zona lesionada y es doloroso el movimiento leve del músculo. En el grado III, el más grave, el deportista sufre de dolor sumamente intenso y en ocasiones sensación de “quemazón”; existe imposibilidad prácticamente total para la marcha.

El prevenir una ruptura muscular es realmente sencillo, si se toman en consideración algunas recomendaciones: El calentamiento previo al ejercicio intenso tiene por objeto aumentar la temperatura muscular entre 1 o 2 grados lo que hace que el músculo esté más flexible previniendo las lesiones. De la misma manera, los ejercicios de estiramiento y la caminata leve posterior al ejercicio intenso contribuyen a eliminar los productos de desecho (Acido Láctico y Pirúvico, entre otros) que de otra manera darían rigidez al músculo. Los ejercicios de fuerza contribuyen a que los músculos en conjunto trabajen en forma coordinada; si agregamos trabajos de propiocepción se logrará que la dinámica muscular funcione en armonía evitando roturas fibrilares. La dieta cumple un papel importante ya que si el aporte de hidratos de carbono no es el adecuado las lesiones se pueden provocar por la falta de aporte energético al músculo.

Una vez que se ha sufrido una ruptura fibrilar, se recomienda seguir un tratamiento primario en las primeras 48 horas, consistente en el sistema RICE (por sus siglas en inglés), que consiste en reposo, hielo, compresión y elevación de la extremidad. Se debe dejar al músculo en reposo por lo menos durante 1 semana, aumentar el consumo de aminoácidos esenciales y proteínas de alto valor nutricional. Existen tratamiento experimentales cono el Ultrasonido y el Láser, los cuales se encuentran aun en fase de experimentación, pero que al parecer dan resultados prometedores.

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